Un Atlético coral, fino con la pelota y sólido atrás para sostener su peso en ataque durante todo el partido, se deshizo del flamante Valencia de Baraja que llegaba con los puestos por Europa a tiro. Firmaron los futbolistas de Simeone uno de sus mejores partidos de la temporada ante un rival que le había zarandeado en Mestalla (3-0) en la primera vuelta. Los goles de Lino y Memphis culminaron una actuación autoritaria del Atlético.

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Oblak, Giménez (Witsel, min. 59), Reinildo Mandava, Savic, Koke, Pablo Barrios Rivas (Saúl, min. 81), De Paul (Marcos Llorente, min. 67), Nahuel Molina, Samuel Lino (Rodrigo Riquelme, min. 67), Depay (Morata, min. 66) y Griezmann

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Mamardashvili, Foulquier, Cristhian Ibarguen, Gayá, Gabriel Paulista (Cenk Özkacar, min. 78), Diego López (Hugo González , min. 88), Javi Guerra, Pepelu, Hugo Guillamón (Vazquez Alcalde, min. 78), Francisco Martinez (Yaremchuk, min. 55) y Hugo Duro (Alberto Mari, min. 88)

Goles 1-0 min. 49: Samuel Lino. 2-0 min. 57: Depay.

Árbitro Ricardo de Burgos Bengoetxea

Tarjetas amarillas Nahuel Molina (min. 49) y Saúl (min. 83)

Entendió muy bien el equipo de Simeone cómo hincarle el diente al Valencia. Lo movió de lado a lado y tuvo paciencia para acelerar el juego en cuanto descubría una rendija. No acusaron los rojiblancos las rotaciones que hizo su entrenador. El Cholo dispuso una defensa de tres centrales inédita este curso, con Savic, Giménez y Reinildo. Este rememoró su condición de especialista defensivo con una actuación impecable y contundente. Siempre rápido y expeditivo en los cruces. Un martillo pilón defensivo. Si atrás el Atlético fue un bloque pétreo, con el balón se sintió cómodo y punzante desde el inicio. No se había cumplido un minuto de juego cuando Molina ya se vio pisando área. Con la pelota en su pierna izquierda, la mala, su disparó fue ortopédico. Fue un aviso madrugador de un equipo en el que Memphis hizo pareja con Griezmann. Una variante que ofrece más juego en espacios reducidos por la capacidad del neerlandés para tirar paredes en el lugar más complicado, la frontal del área. Ahí dejó varios detalles de jugador imaginativo. Con una punta de velocidad superior, Memphis estaría en otra dimensión.

El partido tenía el atractivo de comprobar las hechuras de este Valencia de Baraja que rezuma frescor con esa camada de jóvenes talentos que tienen pulmones para ser intensos cuando repliegan y son descarados cuando tienen verde para correr. No pudieron desplegarse los Javi Guerra, Diego López y Fran Pérez. El Atlético barrió bien el campo del medio hacia adelante. Fue hegemónico el equipo del Cholo. Bien parado y explotando bien sus conexiones naturales. Griezmann con De Paul y Molina y Lino con Pablo Barrios. El chico le da un paso más a su equipo como tercer volante por la izquierda. Sale ganador de su competencia Saúl por ese puesto. A este último le embarga un sentido demasiado funcionarial del juego con la pelota. La mayoría de sus pases son de seguridad. Barrios arriesgó en giros y arrancadas que le abrieron los caminos del gol a su equipo. A su izquierda, Lino también hacía pupa. Lo mismo driblaba hacia adentro que hacia afuera. Un tormento para Foulquier.

Por ese costado nació un racimo de ocasiones para el Atlético. Griezmann estrelló contra el pecho un remate en carrera tras un buen pase de Memphis y también se topó con el meta georgiano cuando tras cortar por el flanco izquierdo del área. Entre Lino y Barrios limpiaron su flanco a la carrera que dejó al canterano mano a mano con Mamardashvili. Trabado tras el último control, Barrios definió con un toque manso y centrado con el exterior que atajó sin problemas el meta valencianista. No había dudas de que el gol estaba en ese flanco. Y por ahí llegó en el único gran despiste del Valencia en defensa cuando el equipo de Baraja daba por bueno haber resistido hasta el descuento del primer tiempo. Foulquier se quedó enganchado en el medio y Griezmann sacó un pase curvado hacia el pasillo libre por el que corría Lino. Su toque suave con la izquierda salvó la salida desesperada de Mamardashvili, vendido ante el agujero defensivo que descubrieron entre Griezmann y Lino.

Cabezazo en plancha

Un golpe duro ese tanto al borde del intermedio del que no ya se levantó el Valencia. El Atlético siguió mandón. Con ese bamboleo de pelota de lado a lado que derrumbó al equipo de Baraja y lo alejó del área de Oblak. Con Barrios y Lino corriendo y jugando y con Koke y De Paul imperiales marcando los tiempos de juego con precisión y criterio en el pase, el Atlético mató el partido. Un cambio de orientación de Koke a bote pronto hacia Molina y la posterior rosca de este la empotró Memphis en las redes con un cabezazo en plancha de oportunista. El neerlandés es uno de los futbolistas más eficaces ante el gol por minuto jugado. Las lesiones le lastran, pero cuando le respetan es un futbolista muy aprovechable. Y con mucha inventiva y clase. A un sombrero ligó una volea desde fuera del área que hubiera conmocionado al Metropolitano. Cuando fue reemplazado, la hinchada le reconoció su estirpe de futbolista distinto.

Con dos goles a favor y el carrusel de cambios, el Atlético ya se limitó a administrar la renta en los últimos 20 minutos. Fue el único tramo del partido en el que el Valencia se sintió dominador. Amenazó, pero no golpeó.

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