El equipo femenino del FC Barcelona no podía fallar. Como no lo ha hecho durante toda la temporada pasada. Una Liga, una Champions -la segunda de su historia- y una Supercopa. El club azulgrana ha recibido este miércoles la Medalla de Honor del Parlamento de Cataluña, y una de sus jugadoras más emblemáticas, Alexia Putellas, ha dado el discurso que todos esperaban. Referencias sobre el respeto, la superación y el camino que aún queda por recorrer. Todo en un momento en el que la huelga por las condiciones del convenio colectivo de la Liga F y el caso Rubiales han opacado los esfuerzos y logros del fútbol femenino.

“Estamos aquí para quedarnos y ayudar a las que vendrán. Estos días lo hemos visto con la grave situación que estamos viviendo con la RFEF y los cambios que estamos solicitando para que ninguna mujer, tanto dentro como fuera del fútbol, tenga que vivir nunca más situaciones como faltas de respeto o abuso”, ha sentenciado la dos veces balón de oro. No ha querido olvidar, Alexia, los récords y techos demolidos estos años. 91.553 personas en las gradas del Camp Nou -ahora un amasijo de ruinas- se congregaban a presenciar el partido de cuartos de final de la Champions League ante el Real Madrid el 30 de marzo de 2022. Un año más, 91.648 personas lo llenan en un partido contra el Wolfsburgo.

“Sentimos pasión por nuestro oficio: ser futbolistas. Muchas ni se lo imaginaban. Tampoco pensaban jugar en un Camp Nou lleno, ni que ganaríamos lo que hemos ganado como hemos ganado”, ha destacado Putellas en el Parlamento de Catalunya. Una gala dirigida por Anna Erra, presidenta del Parlamento catalán, que ha contado con la presencia de todas las jugadoras del primer equipo, que no han dudado en bailar la música de The Tyets. Las futbolsitas han recibido la medalla acompañadas del organigrama del Barça, como Joan Laporta, o el presidente de la Generalitat, Pere Aragonés. Por primera vez, un equipo deportivo recibe la máxima distinción de la cámara.

Un reconocimiento al trabajo de deportistas y club, y a su contribución al crecimiento y profesionalización del fútbol femenino y crecimiento, además de su lucha por la igualdad de condiciones. “Esta distinción supone un cambio de paradigma. Hace 5 o 10 años era impensable que el primer equipo, sea masculino o femenino, recibiese este reconocimiento. Nuestro esfuerzo está convirtiendo en referente y eso supone una gran responsabilidad”, ha destacado la capitana. Para Alexia solo hay un camino posible: “Necesitamos de consenso, valor y liderazgo por parte de las instituciones, y es por eso que no nos pararemos aquí”. Ha recordado, sin embargo, todas las generaciones que lucharon por el fútbol femenino, las que aún siguen haciéndola y las que lo harán.

“Nos sumaremos a las que han luchado antes que nosotras. Nos sumaremos al esfuerzo que hacemos cada día y sumaremos a todas las niñas y niños que sueñan con ser como nosotras. No os fallaremos”, ha sentenciado Alexia, en un discurso emotivo y contundente. Y también reivindicativo. Todo en un momento en el que, a pesar de los éxitos futbolísticos, las jugadoras aún necesitan alzar su voz.

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